Dani Pedrosa cruza los dedos. Asegura que no le gusta nada pasar por el quirófano, pero está convencido de que la operación que se le practicó ayer le ayudará a superar las molestias que sentía en su brazo izquierdo y la pérdida de sensibilidad en la mano que, explica, le han impedido obtener mejores resultados en las dos primeras carreras del año.